29 de octubre de 2015

Crónicas roleras: Dreamraiders- Soñando con regresar al futuro; por le infame Echavarren



Juego: Dreamraiders
Fecha: 22-10-2015
Pjs: Marty McFly (Cristina Voada) y Doc Brown (Nacho Ruiz)
Desayuno con plutonio
Marty se despierta cuando su madre le llama para desayunar. Baja y conversa con su padre y su hermana mientras su madre le cocina los huevos fritos que tanto le gustan. Mary observa las ojeras de su padre, que una noche más no ha podido dormir bien por pesadillas. Su hermana le pasa el recado de su novia, Jennifer
Parker, que le ha llamado ayer noche. Su madre se escandaliza con que una chica llame a su chico, y hace notar que viste demasiado corto para su edad. Recuerda cómo se enamoraron ella y su marido en el Baile del Encantamiento bajo el Mar, George McFly, que asiente sin hacer demasiado caso sonriendo bobaliconamente al programa de Abbot y Costello que reponen en la televisión. Tanto Marty como su hermana están cansados de escuchar la historia. Marty se va en su patinete al instituto, pero antes pasa por casa del Dr Brown donde recibe una llamada telefónica. Emmeth, suponiendo que Marty ha pasado por su casa, lo intenta localizar allí mismo. El excéntrico científico lo cita a la noche, donde compartirá con él un nuevo descubrimiento. Marty asiente sin mucha convicción y tras probar los nuevos amplificadores del doc Brown, parte para el instituto.

Cuando el doctor cuelga el teléfono en el restaurante de carretera donde se encuentra, se dirige aparentando tranquilidad hacia la mesa donde esperan los cuatro terroristas libios junto con los cuales ha robado el plutonio enriquecido que había aparecido en el pequeño corte noticiario durante el desayuno de Marty. Ellos lo querían para fabricar una bomba, pero doc lo quiere para hacer progresar la ciencia. Con mucho aplomo, convence a los libios de que ahora mismo el plutonio es demasiado peligroso y que deberá hacerle varios análisis y transformaciones para poder manipularlo sin peligro. Ellos asienten a regañadientes ante la diatriba científica del doctor, y acuerdan recogerlo al día siguiente. Doc Brown les ha dado una dirección falsa, pero sigue sin estar del todo tranquilo cuando pedalea en su bicicleta de vuelta a su casa con el plutonio.
Estirpe de fracasados
Marty llega tarde al instituto, como de costumbre, pero antes de poder entrar a ninguna clase, el director Strickland lo coge del brazo reprochándole que es tan inútil como su padre, un perdedor sin remedio, y que le va a poner un parte y llamar a sus padres por llegar tarde por tercera vez en la semana. Marty reacciona había sido casi atropellada en la carretera. Sin demasiadas ganas, el director acepta la excusa y se retira. Marty resopla aliviado y se encuentra con su novia Jennifer, que le recuerda que tiene una audición en el gimnasio del colegio, para tocar en la fiesta de fin de curso del instituto.
rápidamente y miente al director inventándose una extraña historia de cómo ha rescatado a una viejecita que
Marty junto con su banda tocan para impresionar a tres profesores que hacen de jurado mientras Jennifer observa la escena con orgullo. Sin embargo, Marty no logra hacer una buena actuación, y el jurado desestima al grupo por sonar “demasiado fuerte”. En la puerta del gimnasio, el director Strickland sonríe triunfal y se pierde en los pasillos.  Tras el instituto, Marty y Jennifer pasean por la plaza central de Hill Valley y ella le anima a presentar su maqueta de música a alguien que la pueda publicitar, pero él se niega diciendo “¿y si no les gusta?” Viene entonces el padre de ella a recogerla y se despide con un beso que alegra el día a Marty a pesar de todo.

El Delorian de los sueños
Cuando Marty llega a su casa está poniéndose el sol, y lo primero que ve es que el coche de su padre ha sufrido un accidente y está siniestro total. Al entrar en casa, escucha cómo el supervisor y amigo de la infancia de su padre, Biff Tannen, se queja a su padre de que el coche “tenía un ángulo de visión muerto”. Al parecer Biff había pedido prestado el coche a su padre, y lo ha destrozado. Lo peor es que el seguro no se va a hacer responsable. Antes de irse, Biff le pide a George McFly que termine el informe que le había prometido para mañana. Se trata de un informe que debería hacer el mismo Biff, pero que por alguna razón ha convencido a su padre de que lo haga en su nombre. George se disculpa con su hijo, que llama por teléfono a Jennifer anulando la cita para ir al cine mañana sábado. Es entonces cuando recuerda su cita con doc Brown, y corre hacia su monopatín para comprobar qué era eso tan especial a lo que se refería el científico local.
Doc Brown lo espera con los brazos abiertos y le explica su último gran descubrimiento: se trata de una máquina con la cual se puede acceder a los sueños de los demás, y que puede servir para curar traumas y  desparecido, necesario para generar la potencia suficiente como para trasladar la energía a través de unos cables hasta unos cascos habilitados en el interior del vehículo que les permitirán penetrar en el mundo de los sueños. Al ver los cascos Marty recela, pero el doctor lo tranquiliza diciéndole que ya ha experimentado con Einstein, su perro, sin problemas. Doc Brown se pregunta en los sueños de quién podrían entrar primero, y Marty propone a su padre, para acabar con sus pesadillas. Doc Brown, con su casco y en el asiento del piloto, enciende el motor y pronto se conectan las máquinas, haciendo que los dos transporten sus mentes al mundo de los sueños. eliminar pesadillas recurrentes. Muestra a Marty la máquina, instalada en su Delorian. En la parte trasera, Marty ve el plutonio

El informe sin fin y el tanque orgánico
Los dos Dreamraiders despiertan ya en el sueño de George McFly. Se trata del interior un enorme edificio donde no se alcanza a ver el techo, bastante antiguo y oscuro, donde decenas de contables con aspecto de provenir del siglo XIX se afanan en rellenar documentos, lanzándoles de cuando en cuando miradas de soslayo mostrando muecas de desaprobación. Al final de la sala se encuentra George McFly solo, escribiendo con una pluma en su mesa un informe bajo unas tenues luces. Marty se metamorfosea en un joven dandy de la época para no desentonar con el entorno, y se acerca junto con doc Brown moviendo elegantemente su bastón hacia su padre. Pero el entorno tan extraño ha logrado activar los miedos del científico onírico, y una de sus grandes pesadillas irrumpe en el escenario. Un gigantesco tanque recubierto de piel humana y comandado por un cerebro en un bote atraviesa una pared y comienza a disparar a discreción [este tanque apareció previamente en el programa de éxito America’s Got Powers].
Marty reacciona rápidamente convirtiéndose en una amenaza comparable al tanque: un transformer, y corre hacia el carro blindado intentando doblar el cañón con su fuerza bruta para que no logre disparar. Mientras el joven McFly logra inhabilitar el cañón del  tanque y las balas peinan la sala, doc Brown observa cuál es el problema del padre de su joven amigo. Escriba lo que escriba, el papel continúa en blanco. De modo que se concentra y conjura un bolígrafo científicamente perfecto que le permitirá escribir el informe. Parece funcionar, y George, sonriente, comienza a rellenar el papel, pero Nakamura, el dueño de la empresa, aparece ataviado como un astronauta marciano y se lanza hacia el doctor clamando que George le pertenece. El doctor debe repeler esa amenaza hasta que George termine su informe.


El antiguo miedo de George McFly
Doc Brown logra esquivar una y otra vez el sable de plasma de Nakamura hasta que George acaba su informe. Entonces Nakamura se retuerce en el suelo derrotado, pero George grita de terror señalando a una figura embozada que observaba la acción y que ahora escapa entre corredores. Doc lo persigue, mientras Marty aumenta su tamaño hasta el de un verdadero Transformer y acaba con el tanque pisoteándolo, y sigue a su amigo en pos de la extraña figura.
 Pronto sienten como si se deslizaran por un tobogán, y es que están cayendo a lo más profundo de la psique de George McFly. Sea lo que sea que simbolice esa figura, se trata de un trauma. Pronto caen sentados en una escena que tiene lugar en 1955, la noche del baile del encantamiento bajo el mar. En la escena se ve a la madre de Marty en un coche, mientras un Biff joven está forcejeando con ella intentando que la bese, y ella grita llamando a George. Doc identifica a la figura embozada que observa la escena en una esquina: es el propio George McFly. Tuvo que presenciar ese hecho sin hacer nada hasta que finalmente apareció la policía. El recuerdo de ese dolor amargo se asentó en lo más profundo de su mente dando lugar a un trauma.


1955
Marty remolonea en su cama cuando le llaman a desayunar. Eso sí, no pronuncian su nombre, sino el de su padre. Cuando abre los ojos, duda de qué ha pasado. No recuerda haber vuelto a su casa después de estar con doc, y definitivamente ese no es su cuarto. Se parece a la casa de su abuela. Cuando se incorpora, ve carteles de viejas películas de ciencia ficción. Poco a poco comienza a temerse lo peor, y se mira en el espejo del baño adosado a su habitación para ver si sigue teniendo su mismo aspecto. Todavía intranquilo, ve que sobre la mesa hay una serie de relatos de ciencia ficción escritos con la letra de su padre, él, que se caracterizaba por no tener imaginación. Con miedo, baja los escalones de la casa de su abuela y se encuentra con ella de joven, que lo saluda con el nombre de George y le recuerda que esa noche es la noche del baile del encantamiento bajo el mar y que tiene una cita con la joven Lorraine. Sentado en la mesa comiendo su desayuno viendo en la televisión a Abbot y Costello, su abuelo, un empleado de correos, que lo saluda sin convicción. Marty se sienta mientras su abuela le prepara unos huevos fritos.
De ahí corre hasta casa del doc Brown en una bicicleta. Cuando llega doc le recibe con sorpresa, y es que él mismo acaba de darse cuenta de que está en 1955, al leer un periódico que el joven Jackson, que luego  terminado proyectando sus mentes a los cuerpos más afines de 1955: en el caso de Marty, el de su padre, y en su caso, el suyo propio. Deben intentar volver a su época, pero también deben asegurarse de que hacen todo aquello que George hizo en 1955, por lo menos lo sustancial, para no cambiar el futuro. Marty le explica que esta misma noche George besó a su madre, y doc le explica que, por duro y desagradable que le parezca, deberá besar a Lorraine McFly para evitar dejar de existir.
será director del diario local, le ha arrojado mientras hacía el reparto desde su bicicleta. Ya en la casa, el científico intenta formular una explicación racional. Al parecer al profundizar tanto en el sueño de McFly han
Además, deben preocuparse de volver. La energía necesaria para activar los cascos solo la puede dar algo como… un rayo. Y entonces el doctor recuerda cómo un rayo cayó sobre el reloj del ayuntamiento justamente a las 22:04. Mientras George va en bici al instituto, él se queda recreando los dos cascos oníricos, seguro de que podrá completarlos antes de la hora de comer, que ha quedado en hacer con Marty en un local del pueblo.
Mi amigo Biff
Marty llega tarde al instituto, y cuando entra se encuentra con el Sr. Strickland, que lo atrapa por el brazo y le amenaza con avisar a sus padres por llegar tarde por tercera vez en una semana. Marty, rápido de idea, prueba de nuevo con la excusa de la vieja que tan bien le resultó en 1985, pero Strickland no pesca el anzuelo. Le recuerda que es un inútil   y un perdedor, como su padre, y que también engendrará hijos perdedores. Después de  las clases Marty va a un local en el centro de Hill Valley donde ha quedado para comer con doc, cuando al entrar, Biff y cuatro amigos se dirigen a él con aspecto agresivo. Biff le recuerda que le ha prohibido entrar en ese local. Marty no está dispuesto a ceder, y le recrimina a Biff su actitud, pero recibe un puñetazo en el estómago como toda respuesta, y tiene que huir mientras los cinco matones se abalanzan sobre él. En ese momento doc ha entrado, e intenta ayudar a su amigo interponiéndose en el camino de uno de los matones.
Marty coge una bicicleta y escapa de sus perseguidores, pero éstos se montan en el coche de Biff y lo persiguen a lo largo de la plaza del ayuntamiento amenazando con  atropellarlo. Marty hace una arriesgada maniobra y hace un derrape de noventa grados para perderse por una callejuela justamente cuando doc Brown llama la atención de los jóvenes, que giran la cabeza y no ven que van a empotrarse con un camión lleno de estiércol.


Incesto a la luz de la luna
Marty debe vestirse para ir a buscar a Lorraine para ir juntos al baile del encantamiento bajo el mar. Antes de irse, decide coger uno de los relatos de su padre y enviarlo por correo a un premio nacional de literatura de fantasía, como su abuela le anima. Pero cuando le entrega el sobre a su abuelo, éste le hace cambiar de opinión “¿y si no les gusta”? le explica, convenciéndolo. El sobre queda muerto sobre el sofá cuando Marty  sale en pos de su bicicleta para recoger a Lorraine. Una vez en su casa, cogen el coche de ella y llegan a la puerta del baile. Allí él intenta mentalizarse para besarla, cuando ve que saca una petaca de whiskey y le da un buen trago. También fuma. Son muchas sorpresas y aunque lo intenta, no logra besarla. Disculpándose, pide unos segundos de aire y sale del coche.
 Pero entonces se encuentra frente a frente con Biff, que lo aparta de un empujón y se intenta introducir en el coche al ver que hay una chica guapa dentro. Marty reúne todo su valor, y sacando a Biff por la fuerza, lo deja inconsciente de un solo derechazo, mientras el resto de compañeros del instituto, que han salido del baile al escuchar jaleo, lo ven y vitorean. Es el momento del beso, crecido por la adrenalina, da un largo trago a la petaca [algo que cuenta como Recurso] y logra besarla, asegurando su propia existencia.
Donde vamos no hay carreteras
Entretanto, doc Brown ha trepado a la torre del ayuntamiento y ha instalado los cables necesarios en su cadillac para accionar los cascos y permitirles soñar de vuelta al futuro. Pero al colocar los últimos detalles en el coche, un policía se acerca preguntándole qué hace de noche aparcado frente al edificio oficial. Doc le explica que está preparando un experimento meteorológico para la tormenta que se avecina. Tras un poco de esfuerzo, convence al policía y se queda solo por fin, mirando el reloj de reojo. Es entonces cuando Marty llega corriendo, justo a tiempo. Sentados en el coche, observan los minuteros seguir su curso hasta que cae el rayo y la máquina se conecta.

Los dos sueñan que están en el delorean volviendo a gran velocidad a su época actual. Pero en ese momento, una camioneta Volkswagen irrumpe en el sueño. Se trata de los terroristas libios, que están obsesionados con el engaño de doc Brown, y sueñan con él y  por ello se han encontrado en esa encrucijada onírica. Marty abre la puerta y trepa al techo intentando conjurar un sable láser y detener los rayos mágicos que uno de los libios lanza contra el coche, pero es doc el que soluciona la escena realizando un prodigio onírico. Lo que hace es crear un Delorean volador, y escaparse de sus perseguidores a través de los cielos.
Es entonces cuando despiertan, y como en duermevela, se quitan los cascos y vuelven a sus camas. Marty coge su monopatín hacia su casa. Cuando se despierta, escucha cómo su madre llama a George al desayuno. Se levanta de un salto, con miedo de que todo haya fracasado, pero luego escucha cómo también lo llama a él. Suspirando de alivio, baja las escaleras pero ve la casa cambiada, más grande. Su madre y su padre se ven mucho más felices, casi más jóvenes. Es entonces cuando llaman a la puerta, y Biff, en  actitud humilde trae varios ejemplares del último libro de su padre. Marty entiende que su abuela finalmente envió aquel sobre. Con la puerta abierta, Marty ve el cochazo que ahora tiene la familia. George acepta los libros y le recuerda a Biff que tiene que darle una capa de cera al coche. Doc Brown ve en el telediario cómo unos terroristas libios han muerto tras un accidente de coche cuando el conductor se durmió al volante. Jennifer llega a casa de Marty y los dos van a coger el coche para ir al cine cuando aparece doc Brown diciendo que ha vuelto a utilizar el casco onírico para viajar en el tiempo, y que ha visto un funesto suceso que va a tener lugar en el futuro, de modo que tienen que volver a… regresar al futuro.

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